La sociedad catalana da luz verde a la regulación de la recolección de setas

Octubre 2016, Portada

El estudio, llevado a cabo por el CTFC y publicado en la revista Small-scale Forestry, analiza la viabilidad de introducir mecanismos de pago para la recolección de setas en Cataluña. El análisis recoge la opinión de recolectores, propietarios forestales y sociedad en general, concluyendo que en todos los sectores existe una buena recepción a una regulación.

El estudio dibuja los diferentes escenarios en que se podría dar la regulación. En cuanto a los recolectores, se diferencian según su objetivo (consumo propio o comercio), pero también según su procedencia (locales o no-locales). En cuanto a las modalidades de pago, el estudio contempla diferentes opciones: basado en el peso recolectado, por temporada o por día, siendo las dos primeras las mejor aceptadas entre los encuestados.

La recolección de setas es una práctica que se lleva realizando en Catalunya de manera libre desde hace muchos años, movilizando hasta un 23% de la población catalana cada año. Además, su popularidad ha aumentado en la última década, entre otras causas a raíz de su presencia en medios de comunicación. Esta popularidad, si bien acerca a la ciudadanía al monte, también está provocando un aumento de las tensiones entre recolectores y propietarios.

Según explica Irina Prokofieva, investigadora principal del artículo, “el marco legal ya permite el establecimiento de pagos por la recolección de setas, pero los propietarios no se atreven a regular por miedo a la venganza o la falta de capacidad para interactuar con los recolectores, por ejemplo para controlar o sancionar”. Elena Górriz-Mifsud, co-autora del artículo añade: “En paralelo, nuestro estudio da tranquilidad a los propietarios forestales. Esto da pie a que se organicen para controlar la recogida en sus bosques, y adaptarlo más tarde con la eventual aprobación de una normativa específica”.

Ante esa situación, el equipo investigador propone “crear una normativa que identifique explícitamente diferentes alternativas para los propietarios privados (acotar, no acotar, etc.), que establezca mecanismos de control, así como las responsabilidades de todos los implicados (intermediarios incluidos)”.  Normativas de este tipo ya existen por ejemplo en Italia desde los años 90 o en Aragón recientemente.

Favorecer la gestión de los bosques combinando madera y setas

La gestión forestal tradicional está basada en el aprovechamiento maderero. Sin embargo, si los propietarios forestales obtuvieran beneficio de las setas producidas en su bosque, la gestión tradicional podría derivarse hacia una gestión multifuncional que combine madera y setas (la micoselvicultura). Este tipo de gestión puede incentivar el aprovechamiento de los bosques de propiedad privada, que representan un 80% del total de la superficie forestal catalana, según demuestran otros estudios realizados por el mismo grupo investigador.

Un sistema de permisos que incorpore un pago al propietario, repercutiría en éste de dos maneras: compensando e incentivando. Por una parte, compensaría los daños ocasionados a los bosques derivados de esta actividad. Por otro lado, sería un incentivo para cambiar la gestión que hacen de sus bosques, posiblemente incluso incorporando la producción de setas como uno de sus objetivos. Según el estudio, la mitad de los encuestados apoyan un pago sólo para los recolectores comerciales, y un 26% para todo tipo de recolectores. Se observa que los recolectores apoyan más la introducción de un pago (86%) frente a los no recolectores (75%); lo que representa su mayor sensibilidad sobre los beneficios de esta medida.

El siguiente paso está en manos de la administración y los propietarios forestales

En un contexto de debate sobre las oportunidades que ofrece este recurso, el marco regulador existente parece insuficiente.

El potencial de los bosques de Cataluña produciendo setas es muy alto. Los beneficios potenciales son tanto económicos como de desarrollo de zonas rurales y mejora de la gestión de los bosques. Otros estudios realizados también por el CTFC calculan que del total de setas que se recogen, la parte que se comercializa tiene un valor en el mercado de 32 M €.

Como dice Prokofieva, ahora “la pelota está en el campo de los que toman las decisiones políticas”. La administración pública debe dotar de instrumentos efectivos para canalizar la creciente presión entre buscadores de setas y propietarios, antes de que aparezca el conflicto. Además, la administración debe dotar de medios para cumplir las exigencias europeas de alimentación, que requiere una trazabilidad actualmente inexistente.

Entre las conclusiones del estudio también destaca la necesidad de incluir la voz de los propietarios forestales y los agentes locales interesados ​​en las discusiones sobre una regulación. En este sentido se ha trabajado desde el proyecto StarTree. Se subraya también el papel de la administración facilitando y respaldando iniciativas emergentes, como el permiso y normas de recolección en Poblet (Tarragona), el turismo micológico o las marcas de calidad para apoyar las zonas rurales, así como la sensibilización de la población en general hacia este recurso.

 

Más información en:

Prokofieva I, Górriz-Mifsud E, Bonet JA, Martínez de Aragón J. 2016. Viability of Introducing Payments for the Collection of Wild Forest Mushrooms in Catalonia (North-East Spain). Small-scale Forestry. DOI 10.1007/s11842-016-9348-8

 

Imitan el fuego de los rayos para preservar la estructura de los bosques de pino

Julio 2016, Portada

La quema prescrita del mes de junio en la Serra de Llaberia está destinada a preservar aquellos bosques de pino laricio (Pinus nigra) que están adaptados a un régimen natural de incendios de rayo. El efecto de los fuegos de rayo, al ser recurrentes y de baja intensidad, permite mantener una estructura de bosque con árboles adultos y maduros.

Esta estructura facilita mucho la supervivencia de los árboles en el caso del paso de un incendio, ya que implica una copa separada del suelo y una cubierta de matorral reducida. Mediante esta acción se pretende actuar sobre bosques maduros y con una cubierta de matorral muy cargada, ya que en caso de fuego podría condicionar su supervivencia.

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Además, gracias a las quemas prescritas, se valorarán los efectos del fuego natural en la vegetación en su época natural (verano). Por ello, se buscarán condiciones meteorológicas que permitan conseguir una intensidad de fuego baja para eliminar el sustrato de matorral sin condicionar la vitalidad de toda la estructura del bosque.

Para la ejecución de la quema se utilizarán herramientas manuales y antorchas de goteo y un equipo humano compuesto por bomberos especialistas. Se seguirán las directrices establecidas en el plan de quema redactado por la preservación de este espacio de interés comunitario.

La conservación de los bosques de pino, el objetivo del proyecto LIFE Pinassa

La acción se enmarca dentro de un proyecto europeo que tiene como objetivo mejorar la conservación de los bosques de pino en Cataluña. Dentro de este proyecto, además de realizar quemas prescritas, también se contemplan una serie de acciones relacionadas con los incendios.

Por una parte, en aquellos puntos donde el pino laricio se ha visto afectado por grandes incendios se están realizando tratamientos para ayudar a la regeneración natural. La acción de estos incendios provocó un cambio en la vegetación de estos puntos donde el pino, antes claramente dominante, se ha visto sustituido por robles y encinas.

Esta acción, realizada mediante desbrozadas selectivas, permite ejemplificar la gestión de un bosque joven, denso, de escasa vitalidad y con un alto riesgo de incendio. De esta manera se abre la puerta a la multifuncionalidad del hábitat y se hace compatible su conservación con su gestión.

Pinassa adulta de la serra de Llaberia. Autora: Rut Domènech

Pino adulto de la serra de Llaberia. Autora: Rut Domènech

Por otra parte, también se están llevando a cabo actuaciones estratégicas para la prevención de grandes incendios forestales en estos hábitats. Estos trabajos consisten en generar estructuras de bosque resistentes al fuego mediante tratamientos silvícolas y quemas prescritas.

Conseguir una estructura de bosque favorable no sólo reduce el riesgo de incendio, sino que facilita su extinción en caso de que se llegue a dar.

Los cambios en la ganadería tradicional han provocado la expansión de los bosques de los Pirineos

Abril 2016, Portada

Los bosques tienen su propia dinámica: pueden ganar terreno, perderlo o mantenerse estables. Para entender qué variables afectan a esta dinámica, Aitor Améztegui y su equipo compararon el límite del bosque en los Pirineos catalanes entre los años  1956 y 2006. Según ellos había dos factores claves que jugaban un papel importante en el avance o retroceso de este límite: el cambio en los usos del suelo (abandono de tierras y prácticas tradicionales debido al éxodo rural) y el cambio climático.

El estudio ha sido realizado por investigadores del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (CTFC), el CREAF, la UB y el CSIC, y se publica este mes en la revista Global Ecology and Biogeography, que ilustra la portada con una fotografía del Pirineo realizada por los mismos autores del artículo. Los resultados demuestran que el bosque efectivamente ha avanzado una media  de 40 metros, pero de manera muy variable, ya que en más de un 60% de los casos, casi ni se han observado casi cambios.

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Las zonas donde más se ha desplazado el límite del bosque son aquellas en que se ha experimentado un cambio más acentuado de los usos del suelo. Hace 50 años había más carga ganadera, con un número de ganado mayor y con presencia de ovejas en trashumancia, un sistema de pastos en continuo movimiento que mantenía el bosque a raya. Ahora, esta carga ha disminuido y es más frecuente ver rebaños de vacas, que no causan tanto impacto en el entorno.

En cambio, el estudio no encontró evidencias significativas que pudieran relacionar las modificaciones del límite del bosque con el aumento de las temperaturas. Este resultado es muy relevante ya que este límite suele estar muy influenciado por el clima, por lo que podría esperarse, en un futuro, una subida más evidente. Aun así, Ameztegui aclara que “no es que el clima no juegue un papel, sino que, en comparación con los cambios de usos, es mucho más pequeño”.

Todavía hay margen para que el bosque siga avanzando

El límite del bosque es aquel a partir del cual dejan de crecer árboles. En los Pirineos catalanes, lo encontramos aproximadamente entre los 2000 y los 2300 metros. En esta altitud encontramos la transición entre un clima subalpino, dominado por bosques de pino negro, y un clima alpino, con una vegetación limitada a especies herbáceas o matorrales. Los expertos destacan que, si no hubiera ninguna perturbación humana, este límite podría llegar hasta altitudes de entre 2200 y 2500 m.

El avance del límite del bosque es una consecuencia más del abandono de las actividades agrícolas y ganaderas tradicionales, que comporta también una progresiva densificación y expansión de los bosques. La pérdida de espacios abiertos y del mosaico típico del paisaje forestal de montaña, caracterizado por la combinación de bosques y pastos, puede tener efectos importantes sobre la biodiversidad, provocando desplazamientos de especies características de ámbitos abiertos, o favoreciendo otras que prefieran hábitats más forestales. De todos modos, Ameztegui aclara que los bosques de los Pirineos “aún tienen margen para avanzar, ya que la presión ganadera que tenemos hoy en día sigue condicionando la posición del límite del bosque”.

 

Más información en:

Aitor Ameztegui, Lluís Coll, Lluís Brotons and Josep M. Ninot. (2015) Land-use legacies rather than climate change are driving the recent upward shift of the mountain tree line in the Pyrenees. Global Ecology and Biogeography. DOI: 10.1111/geb.12407

 

Foto: Prat d’Aguiló (Lleida). Autor: Lluís Coll

Quemas prescritas: una gran herramienta en prevención de incendios

Enero 2016, Portada

Investigadores del CTFC estudian la respuesta de los bosques después de una quema prescrita para mejorar, si se puede, la técnica y reducir los impactos negativos derivados de ella. El estudio apunta que las quemas prescritas reducen el combustible del sotobosque sin afectar substancialmente el crecimiento de determinadas especies de pinos.

Una quema prescrita consiste en aplicar fuego al sotobosque de manera planificada bajo unas condiciones meteorológicas concretas para conseguir un objetivo de gestión. A pesar de ser una práctica no exenta de controversia, las quemas prescritas son una herramienta más para controlar la acumulación de combustible en el sotobosque causada por el abandono de las actividades agrarias y forestales y reducir la intensidad del posible incendio. Los estudios se han basado en especies importantes, no sólo a nivel ecológico sino también económico, ya que representan el 60% de la madera total comercializada en Cataluña.

Quema prescrita en el Solsonès, proyecto ForBurn, junio 2013. Autor: CTFC

Quema prescrita en el Solsonès, proyecto ForBurn, junio 2013. Autor: CTFC

El pino blanco, el pino laricio o el pino rojo son especies comunes en los bosques catalanes y europeos y son el objeto de estudio de Teresa Valor, investigadora pre-doctoral del grupo CEMFOR (Center for Mediterranean Forest Research) del CTFC. Dado que la vitalidad de los arboles después de la quema es un aspecto clave a tener en cuenta, Valor y su equipo han estudiado cómo los fuegos prescritos afectan al crecimiento de estos árboles según su tolerancia al fuego o las características y rendimiento del árbol antes de la quema.

Los resultados muestran que el efecto del fuego depende de la especie, el tamaño del árbol y las características del fuego y, además, va variando con el tiempo. “Después de una quema podemos observar árboles con copas parcialmente quemadas y detectar una disminución del crecimiento respecto a cómo deberían de crecer sin la aplicación del fuego. No obstante, con el paso del tiempo, estos árboles se recuperan, y en determinadas especies observamos un aumento del crecimiento seguramente debido a que el fuego ha reducido la competencia por los recursos (agua, luz y nutrientes)”, explica Valor, advirtiendo que “el crecimiento después del fuego es un fenómeno complejo que depende de múltiples factores”.

La información proporciona un marco para establecer recomendaciones en quemas prescritas a nivel de especies, ya sea regulando la intensidad del fuego aplicado o la frecuencia entre quemas requerida, sin que eso suponga alterar la vitalidad de los árboles.

A largo plazo, el efecto de la quema prescrita sigue siendo evidente

A la hora de planificar la quema como herramienta eficaz desde un punto de vista económico y para la prevención de incendios, también resulta clave saber qué sucede a largo plazo. En este aspecto se ha dirigido la investigación liderada por Pere Casals, también investigador del CEMFOR-CTFC, que demuestra que al cabo de 8 o 9 años, la reducción del sotobosque continúa siendo evidente.

La disponibilidad de luz parece ser un factor clave en las quemas sobre el sotobosque, ya que la recuperación del sotobosque después de las quemas parece ser más lenta en bosques densos, donde la copa está cerrada. Por tanto, Casals y su equipo sugieren que para prolongar la efectividad de la quema como herramienta para la reducción del combustible es necesario minimizar la afección a las copas.

Finalmente, recuerda que el efecto sobre el combustible sólo incide en uno de los factores clave que determinan la virulencia de un incendio y que esta reducción no tiene ninguna repercusión “en caso de condiciones extremas, cuando el comportamiento del fuego se rige más por la meteorología que por la cantidad de combustible”.

El conjunto de estos estudios, publicado en la revista Forest Ecology and Management, evidencia el potencial de las quemas prescritas como herramienta preventiva de incendios, de especial interés para Cataluña dónde, como en toda la vertiente mediterránea, existe un elevado riesgo de incendios forestales.

 

Más información en:

Valor T., González-Olabarria J.R., Piqué M. (2015) Assessing the impact of prescribed burning on the growth of European Pines. Forest Ecology and Management 343:101–109

Casals P., Valor T., Besalú A., Molina-Terrén D. (2016) Understory fuel load and structure eight to nine years  after prescribed burning in Mediterranean pine forests. Forest Ecology and Management 362:156–168

 

Se publica la Guía de la madera de las especies forestales de Cataluña

Octubre 2015, Portada

 

 

La Guía de la madera de las especies forestales de Cataluña nace con el objetivo de difundir las características tecnológicas de la madera de las principales especies madereras de Cataluña para facilitar la búsqueda de nuevas aplicaciones.

La guía contiene 16 fichas técnicas de 16 especies (7 frondosas, 7 pinos, abeto blanco, abeto Douglas). Incluye 11 de las 14 especies más comunes en Cataluña, todas las especies madereras catalanas más relevantes.

 

 

 

Cada ficha incluye la nomenclatura científica y común, ocho propiedades básicas y distribución, tres propiedades estructurales, cinco propiedades tecnológicas, 10 normas UNE y UNE-EN, y 116 aplicaciones diferentes.

La publicación permite conocer las características básicas de los tipos de madera más comunes en el país. Los datos son especialmente relevantes porque con anterioridad no era posible trabajar con datos propios, ya que siempre se trabajaba con datos de otras regiones. Proporciona datos básicos abiertos al sector sobre los que trabajar permitiendo optimizar sus procesos productivos.

Determinar las propiedades de la madera de procedencia catalana permite acercarse al nivel tecnológico de otras maderas de todo con las que compiten en el mercado.

La Guía ha sido promovida y financiada por el DARP, y redactada por el Instituto Catalán de la Madera.

Desde este enlace, se puede descargar y consultar la guía